¿Por qué todo tiene que ser tan díficil? ¿Me equivoqué? ¿Por qué me imaginé cosas que no iban a pasar?
¿Por qué quise este cambio radical? Para complicarme la existencia, para llorar todos los días, para extrañar, para sentirme fuera de lugar, incómoda. O para cambiar, adaptarme a un nuevo ambiente, nueva gente, nuevos... ¿futuros amigos?
No sé, sólo sé que en este mismo instante me arrepiento y que no hay vuelta atrás, que es mi culpa y así como fue decisión mía intentarlo me la tengo que bancar, y sólo puedo rezar para que todo salga mejor.