Me dan asco.
Me doy asco.
¿Por qué
vivimos en un puto mundo tan lleno de mierda?
“Sólo el
amor nos salvará…” ¿Y si el amor nos hunde? ¿Y si ya no quedara nada, ni el
amor? ¿Qué hay para las personas que están solas, que se sienten solas en lo
más profundo?
Desgarra pensar
en los otros, y más todavía, en mí. No me importaría dejar las cosas así, mal
con todos. Si total… a nadie le preocupa, a nadie le interesa, es sólo un brote
más, claro. Es minúsculo, como todo lo que “le” pasa. No sabe apreciar la vida,
nada más.
Odio. Odio
profundo, profundísimo. Recorre mis venas. Me violenta. Me indigna. Repite
imágenes, sensaciones, horrores.
¿Por qué
estás vos ahí? Vos tendrías que salvarme. El amor me debería salvar. ¿Por qué
no me salva? ¿Qué falló? ¿Qué falla? Seré yo. Seguro. Siempre soy yo.
De todos los
problemas, de todos MIS problemas soy la causante. El resto se calla, intenta
abrazarme, o gritar más fuerte que yo. De la manera que sea, nada sirve, y yo
no voy a dejar de cargar con cientos y cientos de culpas.
Repugnancia
por el detestable ser humano y por mí, que soy eso.
Perdón che,
pero sí, ya está todo teñido. Sí, yo me encargué de teñirlo. Era una mancha,
ahora todo es oscuro. Fue inevitable. Te pido disculpas... Pero, pero... Las inseguridades.
Solo quiero recordarte que no fui yo
quién causó la mancha en primer lugar.
[Qué enfermedad que tengo.]
[Te importo tres soretes.]
[Qué linda palabra,
s o r e t e s]