Nada parece ser suficiente. Me quiero escapar.
Pero no sola...
¿O sí?
Todo está muy nada. Nada de nada.
Tal vez más adelante lea esto y me ría.
Tal vez otro día vuelva a sentirlo, lo lea, y me identifique conmigo misma.
Una de las tantas cosas buenas de escribir es leer lo viejo y revivir ese sentimiento que tenías cuando aquel día salieron esas palabras de vos.
Eso, o preguntarte qué carajo tenías en la cabeza. Puede pasar también.
Tengo ganas de llenar el alma de cada ser en el mundo con alegría. Por un rato aunque sea.
Porque si todo fuera siempre feliz, sería aburrida la vida, ¿no?
Puede ser, o tal vez eso nos decimos para consolarnos.
Ojalá todos pudieran sentir amor, de verdad.
Ojalá nadie fuera incrédulo como yo solía serlo.
Ojalá el tiempo no existiera.
Ojalá las cosas fueran un poquito más fáciles.
Ojalá yo no fuera tan complicada.
Ojalá ojalá ojalá. Hojas.
Ramas, por donde me estoy yendo.
A esto se le llama texto sin hilo. Qué cosa loca. Qué cosa real.
Realmente loca.
"No maltrates nunca mi fragilidad..."
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