sábado, 27 de agosto de 2016

gritos

Camina por Rivadavia, dobla en Yapeyú. Está por llegar a su segunda casa, cuando se da cuenta que hace rato no la visita en este horario.
En las cuadras de alrededor siempre hay alguien cubierto por unas frazadas con su cuerpo recostado sobre el asfalto. A veces, sin nada que lo cubra. Silencio. Silencio porque pasa y no dice nada, porque pasa y no hace nada. Porque ¿qué puede hacer ella? 
Toca el timbre de afuera y el portero le abre desde su cabina. Entra, lo saluda, él se fija quién es y se da cuenta que se conocen hace rato. 
Más gente conocida. Sonrisas, "¿cómo estás?" "Bien, ¿vos?"
Algunos no contestan con un "bien" y se limitan a un sonido parecido a "meh", como expresando: "ahí ando, más o menos". 
Ella no sabe cómo está. Pero ahí se siente bien. Este es su lugar. Acá está su fe, acá está su gente, acá están sus proyectos y sueños. Acá está su pasado y su presente, y con suerte, su futuro. 
Un reencuentro que la llena de emoción y de tristeza al mismo tiempo. Pero sigue adelante, con una sonrisa. "Mantené la calma, Julita", se dice. "Hacé silencio y seguí".
Una reunión algo caótica, pero que colma su alma de felicidad por saber que afirma su opción y que elige estar ahí cada semana. Por creer fervientemente en esto que mueve su corazón desde los quince años (y desde antes, sin saberlo).
Comunidad ¿unida? ¿separada? ¿Por qué a algunos no les deja nada esto? Siguen sin saber por qué están ahí ¿Por qué a mí me pasaba? ¿Por qué algunos están pero se van, con excusas?
¿Amar es estar? Ojalá amar sea eso y mucho más.
Dispuesta a que acudan a mí, a ayudar y acompañar. Dispuesta a seguir optando por esto que me invita a caminar, a correr, a jugar, a gritar por aquellos que no pueden o no quieren hacerlo. A gritar por mí, también. A gritar por nosotros, por este grupo, por esta edad, por este espacio. A gritar por vos. 
A gritar por los que están fuera de estas cuatro paredes.
Y que estos gritos llamen a la acción.
No vamos a cambiar el mundo, pero podemos cambiar ciertas realidades cercanas. Podemos cambiar nuestra realidad. Podemos tener conciencia. Podemos acompañar, podemos acompañarnos. Podemos mirarnos, charlar, cantar con todas nuestras fuerzas, bailar, tomar mates, divertirnos, llorar, reír, sostenernos, querernos. 
De a poco, todo es de a medias, todo es de a dos (y más).

"... pero hasta en dirección equivocada,
lo mío es ir contigo, compañerx."

martes, 23 de agosto de 2016

transformación

Que el mañana haga de estos gritos, sonrisas,
haga de estas charlas, acciones,
haga de estos silencios, abrazos,
haga de estas sonrisas, verdades,
haga de estos llantos, besos,
haga de estas lecturas, aprendizaje,
haga de estos pasos, lazos,
haga de vos, parte mía.



Ya no hay dolor, 
ya no duele,
y no va a doler...

sábado, 20 de agosto de 2016

¿y vos, adónde estás?

La eternidad tuvo fin. Así como lo tienen todas las vidas. Todo aquello que vive, fallece.
Eso hace a la vida interesante, saber que es finita, que es efímera. Saber que hay que saborearla porque se escapa, vaya uno a saber cuándo.
¿Por qué tanto tiempo deseé que el fin estuviera próximo a mi ser? ¿Por qué tanto tiempo quise a la muerte cerca? Respirar se hacía difícil y un día sin llorar era un milagro.
Cuesta superar lo que pasó, cuesta superar haberte tenido tan presente en aquellos momentos, y ahora no saber hacia dónde van tus pasos.
En sueños, en canciones, en patios, en parques, en casa, en todo. No puedo escapar.

Dejénme escapar.

quierotequierotequierotequierotequierotequierote


Volvé. Volvé. Volvé. Volver. Volvé. Volvé.





(a mí)

lunes, 15 de agosto de 2016

ojalá

Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto,
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte.
Para no verte tanto, para no verte siempre,
en todos los segundos, en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan
en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido
de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto,
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte.
Para no verte tanto, para no verte siempre,
en todos los segundos, en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.


[Silvio te quiero]

martes, 9 de agosto de 2016

te desprendes de mí
yo me quedo en vos...

martes, 2 de agosto de 2016

tiempo

Julio.
Mes de despedidas amargas,
de corazones rotos y de panzas vacías.
De profundos desencuentros y largas charlas,
de pensamientos retorcidos,
de ojos ríspidos.
De palabras que resuenan,
que retumban y chocan,
que hacen eco en mis costillas.
De dolores inmensos,
de amores expuestos.
Mes de puñales clavados,
de verdades oscuras,
de sincero perdón.
Agosto no pasó,
y tengo miedo
que me vuelvan a repetir:

Ahora no,
ahora no,
¿ahora? No.

lunes, 1 de agosto de 2016

dejalo todo así, que bien te va...

Gritar, putear, llorar a cántaros, dar un portazo. Sólo faltaba romper un plato y la rabia estaba completa.
Escena histérica, necesaria para sentir la paz que sentí ayer. En la soledad humana, con la única compañía de un ser de cuatro patas que amo.
Recibir una llamada que te socorre y trae llanto, risas, y calma.
No estoy sola, aunque así lo sienta muchas veces.
No estoy sola.

Tal vez no deje de llorar nunca, tal vez esta crisis dure meses, o años. Sé con certeza que muchas tristezas más tocarán mi puerta a lo largo del tiempo.
Pero los seres que habitan este mundo te sorprenden. Nunca vas a saberlo todo y eso es fascinante. Nunca vas a conocer del todo a alguien y esa es suficiente razón para seguir viviendo y seguir descubriendo cosas nuevas: en el otro, en uno, en el universo.
Disfrutar de quienes uno tiene cerca y de aquellas personas (y animales) que se te cruzan por el camino. Disfrutar de las decisiones que uno toma. Disfrutar del hacer, del moverse, del transitar. Disfrutar de soñar un futuro mejor y más iluminado que este sombrío túnel en el que me encuentro hace tanto tiempo.

"Guardate para otro momento, el masoquismo de intentar. 
Remar contra los sentimientos y lo que el resto dirá. 

Este minuto ya nunca vuelve, 
será distinto el que vendrá. 


Vos ante todo, por sobretodo, 
liberate de lo demás"