Mes de despedidas amargas,
de corazones rotos y de panzas vacías.
De profundos desencuentros y largas charlas,
de pensamientos retorcidos,
de ojos ríspidos.
De palabras que resuenan,
que retumban y chocan,
que hacen eco en mis costillas.
De dolores inmensos,
de amores expuestos.
Mes de puñales clavados,
de verdades oscuras,
de sincero perdón.
Agosto no pasó,
y tengo miedo
que me vuelvan a repetir:
Ahora no,
ahora no,
¿ahora? No.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
te regalo una melba