lunes, 13 de julio de 2020

un lugar para estar

When I was younger, younger than before
I never saw the truth hanging from the door
and now I'm older see it face to face
and now I'm older gotta get up clean the place.

And I was green, greener than the hill
where the flowers grew and the sun shone still
now I'm darker than the deepest sea
just hand me down, give me a place to be.

And I was strong, strong in the sun
I thought I'd see when day is done
now I'm weaker than the palest blue
oh, so weak in this need for you.

viernes, 3 de julio de 2020

canto, río, con tus aguas

Canto, río, con tus aguas
De piedra, los que no lloran.
De piedra, los que no lloran.
De piedra, los que no lloran.

Yo nunca seré de piedra.
Lloraré cuando haga falta.
Lloraré cuando haga falta.
Lloraré cuando haga falta.

Canto, río, con tus aguas:

De piedra, los que no gritan.
De piedra, los que no ríen.
De piedra, los que no cantan.

Yo nunca seré de piedra.
Gritaré cuando haga falta.
Reiré cuando haga falta.
Cantaré cuando haga falta.

Canto, río, con tus aguas:

Espada, como tú, río.
Como tú también, espada.
También, como tú, yo, espada.

Espada, como tú, río,
blandiendo al son de tus aguas:

De piedra, los que no lloran.
De piedra, los que no gritan.
De piedra, los que no ríen.
De piedra, los que no cantan.
 - Rafael Alberti

ventana sobre la memoria (III)

Quien nombra, llama. Y alguien acude, sin cita previa, sin explicaciones, al lugar donde su nombre, dicho o pensado, lo está llamando. Cuando eso ocurre, uno tiene el derecho de creer que nadie se va del todo, mientras no muera la palabra que, llamando, llameando, lo trae. 
- Eduardo Galeano

preguntas

En unas ganas irrefrenables de que todo vuelva a ser como antes,
decido volcarme en la hoja en blanco.
Me pregunto cómo hacerte feliz después de un golpe tan fuerte
me pregunto cuándo volveremos a ser felices,
¿cuándo lo fuimos?
Se me llena la cabeza de imágenes que vienen a responder esa pregunta,
tus paletas torcidas en cada sonrisa,
el amor después del amor.
Las puertas abiertas en Maza desde el día uno,
meriendas, y cenas, y almuerzos, y mates,
charlas en el living, debates, llantos,
mucha carcajada, a veces algo de desorden.
Ir comprendiendo la lógica de la casa, las pequeñas delicias cotidianas,
dónde va la vajilla, cómo limpiar la mesa, dónde dejar esto,
qué cosas les gustaban, cuáles no.
La tele que quedaba de fondo mientras charlábamos sin parar.
De nuevo, las conversaciones eternas.
Comer tarde, irme siempre tarde.
Compartir,
mucho.
¿Cómo puedo traer todo eso de vuelta?
¿Cómo puedo devolvértela?
Y te miro, y mi mirada se dirige hacia el hoyuelo en tu mentón,
pienso en ella.
¿Qué tan fuerte tiene que ser mi abrazo para curar esta herida?