decido volcarme en la hoja en blanco.
Me pregunto cómo hacerte feliz después de un
golpe tan fuerte
me pregunto cuándo volveremos a ser felices,
¿cuándo lo fuimos?
Se me llena la cabeza de imágenes que vienen a
responder esa pregunta,
tus paletas torcidas en cada
sonrisa,
el amor después del amor.
Las puertas abiertas en Maza desde el día uno,
meriendas, y cenas, y almuerzos, y mates,
charlas en el living, debates, llantos,
mucha carcajada, a veces algo de desorden.
Ir comprendiendo la lógica de la casa, las
pequeñas delicias cotidianas,
dónde va la vajilla, cómo limpiar la mesa, dónde
dejar esto,
qué cosas les gustaban, cuáles no.
La tele que quedaba de fondo mientras
charlábamos sin parar.
De nuevo, las conversaciones eternas.
Comer tarde, irme siempre tarde.
Compartir,
mucho.
¿Cómo puedo traer todo eso de vuelta?
¿Cómo puedo devolvértela?
Y te miro, y mi mirada se dirige hacia el
hoyuelo en tu mentón,
pienso en ella.
¿Qué tan fuerte tiene que ser mi abrazo para
curar esta herida?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
te regalo una melba