no puedo hacer nada,
ni pensar en otra cosa
no sé a dónde correr a buscarte
a dónde me tengo que escapar
cómo volver atrás
cómo rezarle a dios que aparezcas
qué tan fuerte tiene que ser mi grito
para traerte de vuelta
qué pensarías si me vieses llorar
qué me dirías
con todas las veces que me consolaste
que lloré mis muertes en tu mesa
sin pensar ni un segundo que podrías irte
¿cómo seguir caminando
sin tenerte de guía?
con quién voy a charlar
hasta las lágrimas
de emoción
de tristeza
de apasionadas por lo que pensábamos
y pienso en vos, en tu mirada,
sé que sabías que nuestra charla podía
ser de horas,
tocar todos los temas habidos y por haber
y aún así te sentabas conmigo la tarde o noche entera
te juro que nunca me voy a olvidar
ni tu sonrisa
ni tu voz
ni tu guardapolvo
ni tus chistes
ni tu calma
ni tus historias de aula
ni tu optimismo
ni tu fe
ni tu sencillez
ni tus ideas
ni tus palabras
ni tus recuerdos de años pasados
ni tus abrazos
ni tus gestos de cariño
ni tu amor por los cuatro
te juro que voy a intentar cuidar al gordo como vos hubieses querido
pero
¿no podés volver?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
te regalo una melba